En sus viajes ministeriales Eliseo se fue objeto de burlas, enfrentamientos, pero también recibió la ayuda, el apoyo y servicio. Un caso emblemático de esta ayuda fue el de la mujer sunamita (2 Reyes 4). Ella tenía dinero y posesiones y tenía en su corazón ayudar a Eliseo pidiéndole que comiera con en su casa. Estos tiempo de apoyo en alimentos le hacen dar cuenta que lo que hacía Eliseo provenía de Dios así que le pide a su esposo poder construir un lugar, un pequeño cuarto que le sirviera de refugio temporal al profeta . En el presente artículo estudiaremos sobre el poder “silencioso” de este acto de servicio y cómo este poder se transforma para bendición de la familia de la sunamita.
Primeramente hay que aclarar que el servicio de la sunamita estaba basado en su creencia no en la manipulación de Dios

Sus actos desinteresados de servicio le hicieron recibir el milagro de concebir
Eliseo viendo este acto despendo y desinteresado quiere corresponder a tanta amabilidad, y le pregunta : “¿qué quieres que haga por ti? ¿Necesitas que hable por ti al rey, o al general del ejército?” , en otras palabras, quieres que mueva os contactos que tengo en favor tuyo. Ella con su respuesta manifiesta que no lo necesitaba. Pero ella tenía una necesidad que ningún rey humano, que ningún general o el dinero podía cubrir, ella no tenía hijos y su esposo ya estaba viejo (v 14) y aquí comienza para ella un tiempo en que sin procurarlo a través de su servicio comienza a recibir bendiciones de parte de Dios, y forja una relación de amistad con el profeta Eliseo. Eliseo la manda a llamar y le dice: “el año que viene para este tiempo, abrazarás a un hijo” y ella entonces muestra toda la frustración que al respecto tenía en su corazón respondiendo “no hagas burla de tu sierva” (v 16), no te rías de mí, todo lo que tiene que ver con este tema me afecta profundamente, sé que la bendición de ser madre ya escapa de mis manos. Pero al año siguiente ella concibió en el tiempo que Eliseo había dicho. Todo su acto de servició movió a Eliseo a buscar una forma en que pudiera bendecirla, cubrir una necesidad real en ella pero cuál necesidad si ella tenía económicamente lo que necesitaba para vivir tranquila, y Dios inquieta su corazón y le da a ella lo que más anhelaba, “un hijo”.
Sus actos de servicio le hicieron recibir a su hijo resucitado
Después del tiempo el niño crece y por un fuerte dolor de cabeza muere en las rodillas de su madre. Ahora con el corazón partido sale corriendo y le pide a su esposo con urgencia QUE LA ENVÍE A BUSCAR A ELISEO. Pero observen la respuesta de su esposo, no es luna nueva ni día de reposo. Ella constantemente estaba recurriendo al varón de dios en tiempos de celebridades religiosas, tenía una relación estrecha con Eliseo y sabía que el poder de Dios por medio de él ocurría. A tal punto que Eliseo podía distinguir su ropaje, o su caminar característico, Eliseo la ve de lejos y dice a su criado: he aquí la Sunamita te ruego que salgas corriendo a recibirla y le preguntes si está bien ella, su esposo y su hijo”. Y cuando ella llega le asió de los pies del profeta y derrama toda su agonía y amargura que había dentro de ella. El criado de Eliseo trata de quitarla y él dice, no, déjala. Déjala que lloré. Eliseo entonces manda a su criado que con diligencia corriera y colocara su con su báculo en el rostro del niño, pero ella deseaba un trato más profundo del profeta lo que le hizo mover con ella hasta su casa. Y entrando oró a Dios, y se colocó arriba del niño dándole calor, luego sale del cuarto, posteriormente vuelve y lo hace nuevamente y el niño vuelve a la vida y lo entrega a su madre.
Sus actos de servicio formaron una amistad con el profeta Eliseo
Hay un aspecto que pocos hacen notar en esta historia pero que son un plus, un anexo hermoso en las relaciones ministeriales y es la amistad que se forjan en el proceso de servirnos los unos a los otros. Observen todos los gestos de amistad: 1. se muere su hijo y ella no informa de la muerte a su esposo sino que corre a donde está Eliseo. 2. Eliseo la ve desde lejos y le reconoce. 3. Eliseo manda con diligencia a preguntar si estaba bien. 4. Ella se postra y llora ante Eliseo. 5.Eliseo envía con diligencia a su criado. 6. Eliseo acompaña a esta mujer. Esta cercanía se forjó en ese tiempo de adoración de Dios en los servicios a Dios, por el tiempo de compañerismo durante las comidas, y en esos tiempos en que Eliseo se quedaba en su aposento cuando pasaba por Sunem. El servicio no es impersonal, no son actos caritativos, son una oportunidad de conocer y compartir. Con este acto no sólo bendecimos a otros sino que establecemos lazos, establecemos relaciones.
Sus actos de servicio cuidaron de su familia de padecer una gran hambruna que vendría a su tierra ( 2 Reyes 8)
Dios le había revelado a Eliseo que iba a ver un gran hambre en el país que duraría siete años, ¿cuál fue unas de las cosas que este profeta hizo? Se lo dijo a su amiga la sunamita. Y ella se dispuso acatar la voz de Dios dejó su casa, sus tierras y se fue a donde los filisteos por siete años. Dios salva ahora a su familia.
Sus actos de servicio le hicieron devolver su tierra y bienes
Cuando ella vuelve al país le fue a rogar al rey que le devolviera sus tierra, pero este rey estaba admirado de los hechos de Eliseo le pedía a sus criados que le hablara sobre las maravillas que había hecho el profeta y justamente el en momento que estaba contando la historia de la sunamita llegó ella a pedir al rey sus tierras y el rey la interroga y devuelve todas sus posesiones y lo que su tierra había producido en todos esos siete años. La vida es dinámica la situaciones cambian, pero cuando servimos desinteresadamente plantamos semillas de bendición que quizás en un futuro se nos devuelvan. Eclesiastes 11:1 dice “ Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás”. Si de manera desinteresada entregamos parte de lo que Dios nos ha dado después de muchos días Nuestro padre lo hará volver, en su tiempo.
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